sábado, 6 de junio de 2026

INCAN KOSHI, EL CANDIDATO DEL MOTOCAR

Incan Koshi, el candidato del motocarro recorriendo las calles de Pucallpa.

 

Se movilizaba en camioneta, raudo y veloz, en todas sus visitas a los pueblos del Perú profundo. Lo hacía para salvar largas distancias, ya fuera por la necesidad de ganar tiempo, por garantizar su seguridad, para sortear los repentinos cambios del clima, evitar riesgos por parte de opositores hostiles, o simplemente para contar con mayor comodidad y aliviar, en el trayecto, el cansancio del trajín diario de estos días tan intensos, en plena recta final hacia la segunda vuelta electoral en el Perú.

Esta es, por lo demás, una práctica habitual entre todos los candidatos que participaron en este proceso eleccionario, que ya llega a su fin: la vía terrestre es el medio más común y cercano para conectar pueblos y ciudades. Solo excepcionalmente se recurre a aviones, avionetas o helicópteros, cuando la rapidez es indispensable, aunque estos medios implican costos mucho mayores —ya sean asumidos por el propio candidato o por sus aportantes—.

Fue así como aquel candidato llegó a la tierra colorada, arribando en avión al aeropuerto. A diferencia de otras ocasiones y de otros candidatos, esta vez la recepción fue multitudinaria: no cabía un alfiler ni dentro ni fuera de las instalaciones del terminal aéreo, porque el lugar estaba completamente abarrotado de gente, camionetas, autos, motocarros y motocicletas que llegaban desde todas partes.

Era una tarde en la que, durante todo el recorrido, se podían ver rostros emocionados, sonrientes y llenos de alegría: hombres, mujeres de todas las edades, incluso niños y bebés en brazos. Todos estaban ahí llenos de esperanza, movidos por un mismo sentimiento: el aprecio y el respaldo a este candidato que prometía cambiar el rumbo del país, devolver la confianza y traer tiempos nuevos, dejando atrás la estela de corrupción e inseguridad que hoy asola nuestra patria.

El sol bajaba y el tiempo se acortaba: debía cumplir con su mitin y luego seguir viaje hacia Iquitos, la gran urbe amazónica que colorea de rojo y blanco la frontera nororiental del país. Pero antes, tenía dos compromisos ineludibles: dialogar con los productores arroceros, que llevaban dos días de movilizaciones a nivel nacional exigiendo la declaratoria de emergencia y mejores precios para su grano; y reunirse con la dirigencia regional de su organización política.

 

Roberto Sánchez, junto con Analí Márquez y Brígida Curo, dialogando con dirigentes arroceros del valle de Honoria-Huánuco sobre su problemática y medida de lucha emprendida.

Al concluir estas conversaciones tan necesarias, y tras reponer fuerzas con un suculento plato de la gastronomía local, el candidato reinició su camino hacia la plaza de armas del asentamiento humano 9 de Octubre, donde ya mucha gente le esperaba. Fue en este tramo cuando tomó una decisión que marcó su recorrido: dejar de lado la camioneta y desplazarse tal como lo hace cualquier habitante de Pucallpa. Quiso sentir el polvo cubrir su rostro, el barro pegarse a sus pies, el sol teñir su piel con el color del mestizo y del indígena de estas tierras del Ucayali, y la lluvia mojar su piel curtida —esa piel hecha de esfuerzo, forjada entre arrozales, maizales, yucales, platanales, palmerales, cacaotales y camucamales, todos frutos que regala nuestro Apu, el río Ucayali—. Y así, subió a un motocarro: ese vehículo típico de la selva, que libra mil batallas en el trabajo diario, tanto en zonas urbanas como rurales; una especie de carruaje popular, con el que las familias salen adelante luchando por su vida. Desde allí, saludaba a la gente del camino, que le respondía con la mano levantada o sonrisas llenas de emoción.

Ya en estas tierras que los pueblos shipibo-konibo llaman May Ushin —la tierra colorada—, Roberto Sánchez, el candidato presidencial del sombrero, de la agrupación Juntos por el Perú, cerró su recorrido encabezando una caravana inmensa, subido en aquel motocarro. Lo conducía un motocarrista que, visiblemente alegre y sorprendido, vestía pantalón de jean azul, camisa manga larga celeste —de esas que usan los obreros de construcción civil, y que cualquier trabajador, como él, suele comprar de segunda mano en la plaza Las Mercedes, el mercado de la vía de evitamiento Ramiro Prialé, en Manantay— y un gorro azul oscuro. Detrás de él avanzaban también, animosas y abrigadas por la brisa de la tarde, las compañeras de fórmula: la cusqueña Analí Márquez Huanca y la puneña Brígida Curo Bustincio. El aire estaba impregnado por la frescura del majestuoso río Ucayali, que bañaba el cielo de Pucallpa con un atardecer inolvidable: una experiencia única, muy distinta a las tardes frías y heladas de los Andes.

Así llegaron los tres, seguidos de una procesión colorida de conductores de motocarros y pobladores venidos de todos los rincones de la región Ucayali. Pero la mayor sorpresa fue para el propio Roberto Sánchez: al llegar a la plaza, encontró una multitud inmensa que le recibió con aplausos y gritos de aliento —muy distinto a la concurrencia mucho más reducida que le había recibido apenas dos meses atrás, en la primera vuelta—. La gente pedía a voces ese cambio que, desde los inicios de la República, se les ha negado, y que hoy, creen, por fin puede ser realidad. Fue ahí donde los hermanos shipibos-konibo le dieron su nombre, en su propia lengua: Incan Koshi, que significa La Fuerza del Inca.

Y esto puede, y debe, hacerse realidad: si Incan Koshi, el candidato del motocarro, recibe el respaldo popular este 7 de junio; si se mantiene firme, se ajusta los pantalones y expulsa —tal como hizo Jesucristo con los mercaderes del templo— a quienes solo buscan su propio beneficio: las transnacionales, los avivatos que siempre terminan gobernando, sin importar quién llegue al poder; esos funcionarios, autoridades y congresistas que actúan siempre al amparo de la corrupción y la extorsión.

 

Incan Koshi, la fuerza del inka, recibiendo el abrazo emotivo con una mirada de esperanza
de un hermano del pueblo Shipibo-konibo del Ucayali.

jueves, 4 de junio de 2026

EN TRES LINEAS

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A estas alturas, ya a las puertas de la segunda vuelta electoral del 7 de junio en nuestro país, la democracia se ve trastocada y vapuleada: semejante a aquella damisela de las casitas acogedoras, tenuemente iluminadas por luces conocidas, donde los parroquianos acuden en busca de entretenimiento y satisfacciones pasajeras. Lo paradójico es que ambos bandos —tirios y troyanos— aseguran ser sus máximos defensores.

Con el paso de los años, la democracia se ha transformado en un sistema que solo responde a intereses de grupo, según la “estación” política o el periodo de gobierno, sin importar qué partido esté al frente de la gestión pública. Hoy se encuentra en declive, debido a actos de corrupción que se han vuelto tema de conversación cotidiana, asuntos que no generan ni confianza ni credibilidad en la ciudadanía.

Si bien la democracia se define como el gobierno del pueblo, basado en la participación y la representación ciudadana —donde sectores económicos y sociales diversos trabajan por el bien común regional o nacional—, esa representación ha quedado desdibujada o truncada, pues no cumple con el fin para el cual fue concebida.

Los representantes que llegan al gobierno, y especialmente al Parlamento, solo se han dedicado a pactar acuerdos y componendas en favor de intereses creados, respondiendo a quienes detentan el poder —ya sea oculto, económico o institucional— dentro de las esferas del Estado. Todo ello impulsado por grupos de presión, que dan origen a normas y convenios hechos a medida, dirigidos a personas específicas, empresas nacionales o transnacionales; así surgen exoneraciones tributarias, préstamos, beneficios fiscales, proyectos y contratos ley diseñados para un “público” muy particular.

No se trata del público popular que debería ser el centro de todo, sino de un círculo cerrado, reducido y minoritario, pero con gran poder económico y político: este grupo es el que define el rumbo del país, y no esa mayoría de la población que siempre espera que sus gobernantes y representantes impulsen el cambio y el desarrollo necesario, mediante medidas que permitan cerrar brechas económicas y sociales que han permanecido postergadas por décadas.

Esta tensión política no se detuvo allí. Para desgracia de la ciudadanía, se arraigó aún más gracias a las malas prácticas de lobistas y autoridades, que superaron con creces los antiguos márgenes de beneficio: hoy las cifras que se manejan, en soles o dólares, se duplican, todo en perjuicio de las obras públicas y la atención a la población, configurando claros actos de corrupción.

Esas conductas rozan directamente con el crimen organizado, que a su vez cuenta con autorización absoluta desde las instancias judiciales, penales e institucionales. Se extiende hasta las bandas de extorsionadores, que actúan con total impunidad ante la vista de la policía y de las autoridades de los cuatro niveles de gobierno. Estas, incapaces de actuar, guardan silencio de todas las formas posibles, dejando a la población a merced de la delincuencia —de la cual muchas veces también forman parte, ya sea por omisión, ineptitud o complicidad.

Ante este panorama, cabe preguntarnos: ¿en qué nos beneficia esta democracia? Y, ante el escenario de la segunda vuelta en el Perú, la respuesta surge con tristeza y una impotencia profunda: en nada nos favorece. Sin embargo, recordemos esa frase que repetimos al principio: todos, tirios y troyanos, fujimoristas y sanchecistas, se golpean el pecho y llaman a votar para “defender la democracia”. ¿Pero qué democracia defienden? ¿Esa democracia débil, cómplice y que contribuye a la desgracia del pueblo?

Para los fujimoristas, este modelo de democracia es ejemplar y maravilloso. ¿Y para los sanchecistas? Podría afirmar que también lo es, pues si pensaran lo contrario, al menos mantendrían firme su propuesta de modificar la Constitución Política —uno de los puntos iniciales de su plan de gobierno—. Un cambio que podría poner fin a esta situación que hoy nos tiene atados de pies y manos frente a los grupos de poder, la corrupción y la delincuencia.

Defender la democracia debería significar defender al pueblo, no defender este sistema que lo perjudica, roba y asesina.

lunes, 1 de junio de 2026

EL GIGANTE DE LA SEGUNDA VUELTA

 

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10 millones decidirán quién será el nuevo presidente del Perú: 7 millones no se fueron a votar y 3 millones votaron en blanco o viciaron su voto.

El reloj corre, el tiempo transcurre imparable, no se detiene, la gente se agita y la atención de todo el país está fija en el próximo domingo 7 de junio, fecha en la que el Perú vivirá una de las jornadas electorales más definitorias y cargadas de incertidumbre, en esta etapa de su historia democrática. A pocos días de la segunda vuelta para elegir al próximo jefe de Estado, los números, las alianzas y las tendencias revelan un escenario de fuerte polarización, donde las posiciones intermedias han desaparecido por completo y la decisión final ya no depende de quienes ya expresaron su voluntad en las urnas el pasado 6 de abril, sino de una inmensa mayoría que ese día optó por el silencio, el rechazo o la ausencia: 10 millones de peruanos tienen hoy en sus manos el destino inmediato de la nación. 

Al revisar con detalle los resultados oficiales de la primera vuelta, se observa una base de apoyo sólida y definida para cada uno de los candidatos que llegaron a esta etapa final. Keiko Fujimori logró obtener directamente el respaldo notoriamente urbano de 2,877,678 de electores, una cifra que refleja una lealtad política construida a lo largo de años y una propuesta que caló profundamente en amplios sectores del país. A esta fuerza inicial, se suma el apoyo explícito y público de ocho organizaciones políticas que, tras la primera etapa, decidieron unir sus fuerzas a su proyecto, convencidas de que es la alternativa capaz de conducir al país. Del otro lado del escenario, Roberto Sánchez ha logrado calar en el mundo rural, logrando el apoyo de 2,015,114 de electores, un caudal importante que demuestra también un respaldo ciudadano firme, al que se suma el compromiso irrenunciable de otros ocho partidos políticos –cifra paradójicamente similar de los que se sumaron en apoyo abierto y directo a su rival electoral- que han puesto su estructura, sus propuestas y su militancia a su disposición para esta segunda contienda. Sumando los votos de cada organización política adherente a lo obtenido por cada uno de los dos, obtenemos una primera cifra que mantiene una distancia pronunciada pero más amplia entre ellos, en relación a la primera vuelta: Fujimori obtiene una hueste de 5,942,076 electores y Sánchez obtiene un ejército electoral de 4,250,196 personas, haciendo una diferencia de 1,7 millones.

Sin embargo, el mapa político electoral no se agota en estas 18 agrupaciones políticas que manifestaron pública y abiertamente su posición y alineación en torno a ellos. Lo que hace más complejo y apasionante este proceso es lo que ocurrió con las otras 18 organizaciones políticas restantes –que irónicamente es una cifra similar que obtienen inicialmente ambos bandos con sus alineados- que, en un primer momento, se presentaron ante la opinión pública como indecisos, neutrales o a la espera de definir su postura. 

Como el día y la noche, que representan de forma absoluta la luz y la oscuridad sin términos medios, esta elección ha trazado una línea divisoria tan profunda que ya no hay espacio para medias tintas ni posiciones ambiguas. Resultando así, en un esfuerzo de trastocarles el interior de sus médulas o finalmente darles una pincelada de naranja y rojo por afinidad, en base a un análisis detallado de sus declaraciones, sus alianzas regionales y sus afinidades ideológicas llegamos a ver con claridad que estos 18 colectivos también tomaron partido: 12 de ellos han inclinado su respaldo definitivo hacia la candidatura de Fujimori, mientras que los 6 restantes han decidido alinear su destino político con la propuesta que encabeza Sánchez. 

Al integrar todas estas adhesiones y proyectar la fuerza que representan los votos obtenidos en abril, el panorama inicial muestra una ventaja considerable. La suma total de apoyos y fuerzas alineadas arroja un saldo de 9,7 millones de votos potenciales para Keiko Fujimori, frente a los 6,9 millones que respaldan a Roberto Sánchez. La diferencia es de cerca de 3 millones de sufragios, una brecha que a simple vista podría parecer difícil de superar y que marca una diferencia de peso en la base electoral consolidada hasta ahora. Pero aquí es donde comienza realmente la gran interrogante que mantiene en vilo al país: ¿es esta ventaja definitiva o es solo una fotografía parcial de la realidad? 

La respuesta está en la gran cifra que quedó fuera del conteo válido de la primera vuelta. En los comicios del 6 de abril pasado, 3, 439, 706 ciudadanos acudieron a las mesas de sufragio, pero expresaron su rechazo, desconfianza o desacuerdo con la oferta política mediante votos en blanco, nulos o viciados, una cifra que manifiesta una crítica profunda al sistema y a las opciones presentadas.

Pero aún más impactante es la cifra de la abstención: 7,157,687 peruanos inscritos y aptos para sufragar, no acudieron a votar en las urnas; ausentes que representan la mayor tasa de desinterés, desconfianza o desánimo registrada en las últimas décadas en el país.    


En total, de un universo de 27,325,432 electores peruanos, sumando votos no válidos y ausentismo, se llega a la cifra impresionante de 10,596,393 de peruanos que no definieron la elección en la primera vuelta, pero que hoy son los verdaderos dueños de la decisión.

Este bloque electoral es, sin duda, el protagonista absoluto de esta segunda vuelta. Representa un volumen mayor que la ventaja actual que separa a ambos candidatos, lo que significa que tiene el poder absoluto para cambiar por completo el resultado. No se trata simplemente de números en una estadística: son ciudadanos que tienen visiones distintas del país, que buscan cambios profundos, que exigen nuevas formas de hacer política o que, simplemente, esperan propuestas que respondan realmente a sus necesidades más urgentes. Su decisión de participar o no, y a quién apoyar si lo hacen, definirá no solo quién ocupará la presidencia, sino también qué modelo de país se implementará en los próximos años.

Los equipos de campaña de ambos candidatos son conscientes de esta realidad y han centrado sus últimas estrategias en llegar precisamente a este sector. Fujimori trabaja en reforzar la idea de estabilidad y experiencia, buscando convencer a los indecisos y ausentes de que su propuesta es la única que garantiza orden y desarrollo. Sánchez, por su parte, apela a la renovación, a la justicia social y al cambio estructural, intentando captar el descontento y el deseo de transformación que se reflejó en los votos nulos o en la abstención. Cada discurso, cada visita regional y cada propuesta presentada en estos días previos están diseñados para conquistar la confianza de estos 9 millones de peruanos.

Lo que está en juego va mucho más allá de una simple victoria electoral. La división es tan marcada que, como la luz y la oscuridad, las dos propuestas en disputa ofrecen caminos distintos, formas diferentes de entender el Estado, la economía, la seguridad y la justicia. No hay espacios intermedios ni soluciones parciales en juego: la elección definirá qué rumbo tomará el Perú frente a sus desafíos históricos, como la lucha contra la pobreza, la reforma del Estado, el desarrollo de las regiones y la recuperación de la confianza en las instituciones.

Ante este escenario, la expectativa crece día a día. ¿Logrará Fujimori consolidar su ventaja inicial y convencer a los ciudadanos que se mantuvieron al margen de sumarse a su proyecto? ¿O será que el descontento y el deseo de cambio, representados en esos 9 millones de votos potenciales, inclinarán la balanza a favor de Sánchez y revertirán la diferencia actual? Ningún analista se atreve a dar un pronóstico cerrado, porque la variable decisiva está en manos de quienes aún no han hablado.

Este domingo 7 de junio, las urnas abrirán nuevamente sus puertas y el Perú sabrá finalmente su futuro. Pero lo que ya es una certeza absoluta es que, en esta oportunidad, el ganador no lo decidirán quienes ya dieron su apoyo en abril, sino esos 10 millones de peruanos que, con su voto o con su ausencia anterior, se convirtieron en los árbitros definitivos de la democracia nacional. La historia del país se escribirá con la tinta de su decisión, y el mundo entero estará atento a conocer cuál será el veredicto final de este gigante electoral que, hasta hoy, ha permanecido en silencio.



sábado, 30 de mayo de 2026

¿Y EL ESTADO DE EMERGENCIA DEL SECTOR ARROCERO?

 


El gobierno peruano aprobó el Decreto de Urgencia N° 005-2026, que DECLARA MEDIDAS ECONÓMICAS EXTRAORDINARIAS ANTE LA CRISIS DE LA CADENA PRODUCTIVA DEL ARROZ, destinando un presupuesto de S/ 150 millones para apoyar a los pequeños productores y garantizar la seguridad alimentaria nacional.

Las medidas principales de este decreto incluyen: Compra directa de arroz por el monto de S/ 120 millones destinados a la adquisición de arroz a pequeños productores de la agricultura familiar, que no tienen más de 5 hectáreas, para reducir el excedente y distribuirlo entre la población vulnerable, considerados en situación de pobreza y pobreza extrema, además para realizar acciones de mitigación frente al alza del costo de producción del arroz por la crisis de precios de combustibles y fertilizantes, y su sobreoferta en el mercado nacional. Mantenimiento de infraestructura, con un monto de S/ 50 millones para la limpieza y mantenimiento de canales de riego menor, especialmente en distritos declarados en emergencia.

Sin embargo, los arroceros de la selva EXIGÍAN LA DECLARATORIA DE EMERGENCIA DEL SECTOR ARROCERO y eso no contempla el decreto de urgencia en alusión ¿Será otra mecida más?

Los arroceros de la selva levantaron su huelga tras cuatro días de protesta iniciada el lunes 25 de mayo 2026, con la condición de que analizarán detenidamente dicha norma, como también recuperar fuerzas desgastadas en el boqueo de carreteras en 12 regiones del país.









jueves, 28 de mayo de 2026

BAMBINI FLOREA ARROCEROS

BAMBINI FLOREA ARROCEROS

Los productores arroceros de Campo Verde, acatando el paro nacional de CONARROZ, llegaron a Pucallpa, el pasado lunes 25 de mayo 2026, hasta la sede del Gobierno Regional de Ucayali, donde no obtuvieron ninguna solución a su problemática y sólo recibieron el floro y la mentira con sabor a cuento de su gobernador Manuel Gambini Rupay, quien dijo que solo esperaba el llamado del viceministro para ayudar a solucionar el problema de los arroceros con parte de su presupuestito, y con ese cuentito se retiraron los movilizados, nuevamente hasta Campo Verde.

Sin embargo, hoy jueves, en horas de la mañana, un dirigente arrocero -no identificado- en comunicación telefónica con Iván Rodríguez, de radio Súper AM-FM, de la ciudad de Pucallpa, rechazó los acuerdos que anunciaba el ministro de agricultura y riego, que ayer sostuvo una reunión en Lima, con gobernadores regionales. Asimismo, el dirigente arrocero declaró que el gobernador de Ucayali no asistió a dicha reunión porque así lo habían pedido¿? En contraste a ello, la página oficial de facebook del GOREU, publicó la participación del gobernador regional en dicha reunión, en el cual se observa a Gambini Rupay muy sonriente al lado de Felipe César Meza Millán, ministro de Agricultura y Riego.

 ¿Por qué serán estas contradicciones? ¿Será que el gobernador desobedeció la indicación de aquel dirigente arrocero? ¿O qué hay en todo esto?

#crisisdelagro #ardelaselva #luchacampesina #bloqueodecarreteras #Nuevaconstitucion


AGRICULTORES RECHAZAN PROPUESTA DEL GOBIERNO

 

ARROCEROS RECHAZAN PROPUESTA DEL GOBIERNO

Exigen declaratoria de emergencia al sector arrocero nacional, suspensión de importación de arroz, compra directa de arroz a los productores de las regiones y no a empresarios y que el diálogo sea en la región San Martin.

#huelgaarrocera #bloqueodecarreteras #crisisdelagro #luchacampesina #Nuevaconstitucion


viernes, 22 de mayo de 2026

LUMINOSA ESTRELLA

 

Véalo y escúchalo en: Estrella Luminosa

Y por fin te encontré

En el momento menos pensado

Quisiste pasar desapercibida

Claro, no era el momento

Mucho menos en el atardecer

Señora de la noche

Mas mi corazón estuvo alerta

Intuyendo tu paso estelar

Y salí a la azotea solitaria

Para despedir el día

Y recibir la noche embrujadora

Con su céfiro estremecedor

Manto sugestivo de pasiones

Fue entonces que sucedió

Algo inesperado en el cielo

Que surgía del horizonte

Una luz brillante

Partiendo el azul firmamento

Hipnotizando mi mirada

Paralizándome con tu presencia

Que muchas lunas esperé

Materializándote frente a mí

Atractiva estrella luminosa

Amor de fuego universal.


Justo Aliardo

Pucallpa, Perú


martes, 19 de mayo de 2026

ARROCEROS DEL PERÚ VAN A LA HUELGA NACIONAL INDEFINIDA

 ü  Gobierno peruano sólo puede adquirir 20 toneladas de arroz por cada región, mientras el arroz importado entra como coladera.

ü  Y arroceros de Ucayali participarán con marcha pacífica.

Cansados de participar en mesas de trabajo que no solucionan la problemática del sector arrocero, los productores regionales, agrupados en torno a la Confederación Nacional de Arroceros del Perú – CONARROZ PERÚ, acordaron participar en la Huelga Nacional Indefinida de Arroceros, que se concretará el día lunes 25 de mayo de 2026. En tal sentido, la Federación de Productores de Arroz de Ucayali – FEPARU, está anunciando su participación en esta medida de lucha, con una marcha pacífica en Ucayali, partiendo del km 34 CFB, en el distrito de Campo Verde.

                  Fuente: El Matutino

La presente medida de lucha tiene como finalidad exigir al gobierno Nacional la atención inmediata a la grave crisis que atraviesa el sector arrocero peruano, tal es así que “el gobierno nacional solo puede adquirir 20 toneladas de arroz por cada región, pero exigen arroz añejo y ese tipo de arroz no hay en el Perú, esta medida solo facilitará a los industriales con la importación de arroz”, según asevera Yuri Jiménez, dirigente de los productores de arroz de San Martín; por lo que están solicitando principalmente la declaratoria de emergencia del sector, precios justos para sus productos, control de las importaciones y políticas reales de apoyo al agricultor nacional.

Así está dando a conocer, mediante una misiva, David Michael Melgar Manrique, presidente de FEPARU, y está invitando a participar de esta jornada nacional de lucha al Frente de Defensa de los Intereses del Distrito de Campo Verde, a los ronderos, transportistas, agricultores, comerciantes y moradores de Campo Verde, para unificar fuerzas en torno a los álgidos problemas que vienen atravesando con el desastroso estado en que se encuentra la carretera Tournavista, el Hospital inconcluso y el agua insalubre de Campo Verde.




JUSTO FUMACHI NO SERÁ CANDIDATO ERM 2026

LINEAMIENTOS PARA UN FUTURO GOBIERNO LOCAL DE LA PROVINCIA DE CORONEL PORTILLO


En entrevista con Róger Sánchez, de Informa 13, en radio Súper AM FM 103.3, de la ciudad de Pucallpa, Justo Fumachi, dio a conocer que no postulará a la alcaldía provincial de Coronel Portillo, en el presente proceso electoral regional municipal 2026, tal como vino anunciando anteriormente; por la falta de compromiso de los miembros integrantes de la alianza electoral política. Espera que sus propuestas puedan ser tomadas por alguna organización política o candidato, las que tienen que ver directamente con la problemática de la ciudad: 

1.    ORDENAR LA CIUDAD

 1.1.    Delimitar las áreas intangibles del río Ucayali y quebradas de la ciudad (Puerto de Pucallpa, calles adyacentes y asentamientos humanos).

Si bien es cierto el D. S. 12-94-AG, en su artículo 1 declara áreas intangibles los cauces, riberas y fajas marginales de los ríos, arroyos, lagos, lagunas y vasos de almacenamiento, quedando prohibido su uso para fines agrícolas y asentamiento humano; y la Ley 17752 -Ley general de aguas- en su artículo 79 especifica que en las propiedades aledañas a los álveos naturales se mantendrá libre la faja marginal de terreno necesario para el camino de vigilancia y en su caso, para el uso primario del agua, la navegación, el tránsito, la pesca u otros servicios.

También es cierto reconocer que en nuestra región, y específicamente Pucallpa, existen extensas áreas inundables como el sector de la Hoyada, Pacacocha, Yarinacocha y Manantay con características propias de la zona y que en tiempos de invierno son cubiertas de agua y en verano se vuelven habitables tanto para las labranzas de diversos cultivos de panllevar y de vivienda, donde actualmente se han establecido asentamientos humanos  poblacionales de regular cantidad, las cuales, en algunos casos, tienen una residencia permanente, de acuerdo a las condiciones climatológicas, que de acuerdo a la realidad es menester reconocer que en la selva es predecible la inundación, a diferencia de la costa y la sierra, donde casi son repentinas por los huaycos y los aluviones a veces fortuitamente. Por tanto, la adversidad de la naturaleza en la selva, puede ser controlada por el ingenio y la capacidad creativa de los pobladores selváticos, impulsado por el instinto de búsqueda de la supervivencia y la habitación, los cuales en su momento no han sido observados por autoridad estatal alguna, mas bien hasta han sido alentados por los mismos, tanto a sí que hasta se prestaron con benevolencia para sus réditos políticos, tal es así que no es raro encontrar asentamientos humanos con nombres de ex autoridades.

En ese sentido, a estas poblaciones no pudiendo serles aplicables ningún tipo de mecanismo de titulación o de formalización de su posesión, se hace necesario desarrollar, reconocer y aplicar métodos de saneamiento físico legal y de formalización eficaces, seguros y de bajo costo, de acuerdo a nuestra realidad, para los sectores en extrema pobreza, incorporándolos al circuito legal y económico mediante el proceso de formalización y sean calificados como sujetos de crédito,  y accedan a los beneficios de la banca en inversiones e infraestructura[1].

Sin embargo, asumir esta posición realista y humanitaria no implica hacerse la vista gorda o seguir permitiendo la informalidad, sino que tiene que ser aplicada con todo el rigor y el principio de autoridad, en base a un estudio y la constitución de una mesa técnica de formalización y reubicación de viviendas, centros comerciales, empresas, fábricas y puertos privados, ubicados en las áreas intangibles y fajas marginales, que deberá tomar en cuenta:

a.    El área intangible adyacente a los cursos de agua.

b.    Ampliar el área intangible en zonas de riesgo y según necesidad pública.

c.  Los que resultaren excedentes o ubicados en áreas restringidas, serán reubicados y beneficiarios de los proyectos de creación de urbanizaciones populares y módulos de vivienda, para su reasentamiento poblacional[2].

d.  Aperturar y/o acondicionar las calles adyacentes hasta la orilla del río Ucayali y Yumantay.

e.  Anular las licencias de funcionamiento de establecimientos que ocupan el área intangible en las inmediaciones del puerto de Pucallpa, río Ucayali y la quebrada Yumantay.[3]

f.    Acondicionar la ribera del río Ucayali, en las inmediaciones del puerto de Pucallpa, mientras se construya el puerto definitivo de la ciudad de Pucallpa.

     Toda esta acción permitirá la recuperación social, ambiental, justa y humanitaria de las áreas intangibles de las zonas de la Hoyada, Pacacocha, Yarinacocha y Manantay y por ende, permitirá la apertura de nuevos centros de recreación paisajística en armonía con el medio ambiente y un nuevo concepto urbanístico, de salud ciudadana y turismo vivencial mejorando la cuenca del Yumantay, enclavado entre los distritos de Yarinacocha (1 Km), Callería (4 Km) y Manantay (2.5 Km).


1.2.   Aplicar el principio de autoridad con justicia y humanidad consensuada.

1.3.   Delimitar áreas/zonas de parqueo, estacionamiento y venta ambulatoria de la ciudad.

1.4.    Ordenar el tránsito urbano.

1.5.    Mejorar y optimizar el recojo de basura.

2.    SANEAR LA CIUDAD

2.1.    Justicia y techo para todos.

2.2.    Saneamiento básico.

2.3.    Titulación de asentamientos humanos.

2.4.    Reversión de lotes desocupados.

3.    PROYECTAR LA CIUDAD

3.1.   Actualizar y delimitar el catastro urbano.

3.2.   Ampliar el casco urbano de Pucallpa.

3.3.   Crear urbanizaciones populares.

3.4.   Construir módulos de vivienda.

4.    EMBELLECER LA CIUDAD

4.1.   Construcción de veredas de la ciudad.

4.2. Mejoramiento, refacción y construcción de parques, plazas y jardines de la ciudad, asentamientos humanos, caseríos y comunidades nativas.

4.3.    Pavimentación de calles principales de la ciudad.

5.    DESARROLLAR LA ECONOMIA DE LA CIUDAD

5.1. Conformar el consorcio de mypes para la prestación de servicios en actividades municipales.

5.2.    Promover proyectos productivos con la participación de las mypes.

6.    SEGURIDAD CIUDADANA

6.1.       Potenciar las juntas vecinales de seguridad ciudadana integrando a los miembros de los comités de las rondas campesinas, urbanas y nativas, en sus bases para afrontar la delincuencia que asola la ciudad.

6.2.       Delimitar el nuevo damero de la ciudad y las zonas de riesgo, y realizar actividades de patrullaje conjunto de la PNP y miembros de seguridad ciudadana y rondas campesinas, para la intervención, control y prevención de casos de contaminación sonora, delictivos y conexos.

6.3.       Brindar apoyo logístico, vestuario y bonos alimenticios a los miembros integrantes de la nueva seguridad ciudadana de la provincia, como un paliativo al ingreso económico de la familia.

6.4.     Integrar Seguridad ciudadana y Transito urbano, como una alternativa social frente al desmedido tránsito y circulación de choferes y unidades móviles con mascarillas y/o pasamontañas, que hoy se encubren para cometer actos delictivos, en muchos casos.

7.    ARMONIA, PARTICIPACION Y FISCALIZACIÓN CIUDADANA

7.1.       Apoyar la formalización de organizaciones sociales de base.

8.    Etc, etc.

martes, 12 de mayo de 2026

CARRETERRA TOURNAVISTA VISTA DESDE EL TORNO

Hace cerca de un año atrás, el Gobierno Regional de Huánuco, anunció con una alegría de niño inocente, el logro “histórico” de “200 millones de dólares para hacer realidad el Corredor vial 23 de PROREGIÓN 2”, en una publicación de su página social de facebook, expresando que “¡Honoria – Tournavista será asfaltado!”, el cual se insertaba dentro de los 190 km  del corredor vial 23, trayendo “desarrollo, integración y progreso para nuestra amazonía” y concluía con un eslogan triunfalista: “¡el cambio ya empezó!”

Un comentario posterior en la publicación aseveraba que “el corredor 23 de pro región ii tiene en total de 190 km, pero de este corredor, los tramos Campo Verde a Nueva Requena, en Ucayali, ya hicieron a través de obras por impuestos; así mismo, también Neshuya a Curimaná. En la carretera Tournavista, variante Honoria, qué tiene un total de 72 km.y también falta carretera de Shambillo, en Aguaytía”.

El comentario de aquel cibernauta, era preciso y esclarecedor, porque justamente el tramo crucial que comprende esta ruta es de 72 kms (Campo Verde-Tournavista: 60 km y San Miguel de Semuya-Honoria: 12 km).

Sin embargo, todo esto es parte de una larga historia, como las leyendas de la Achquin vieja o el Shapshico, que conocemos en la selva. tanto así, que hace 14 años atrás también una publicación similar, pero esta vez del Gobierno Regional de Ucayali, con un titular que decía  “Próximamente se asfaltará carretera Campo Verde – Tournavista y su ramal a Honoria”, que mencionaba que “el director regional de transportes de Ucayali, Eleuterio Pérez Sagástegui y el director regional de transportes de Huánuco, Celso Espinoza, firmaron un acta de convenio de cooperación interinstitucional en la que acuerdan iniciar los trabajos para la construcción de la nueva carretera de acceso”. la publicación era acompañada de una toma visual en una parte de dicha vía, donde se observa desbordante de alegría, al mismísimo Maximiliano Supa Carhuaz, alcalde del distrito de Campo Verde, en su momento; y también a los pares directores de transporte de Ucayali y Huánuco.

Por esos días, 14 años atrás, el diario correo, de circulación nacional, mencionó en su titular que “rehabilitarán 75 kilómetros de carretera en puerto inca”, acompañado de un sub título que textualmente decía: “el tramo a mejorarse comprende: Campo Verde a Tournavista (64 kilómetros) y de Independencia a Antigua Honoria (11). la inversión de 2 millones y medio de soles”.

Dicha publicación, resaltaba la noticia, indicando que “el presidente regional de Huánuco Luis Picón Quedo, anunció el mantenimiento periódico y conservación de 75 kilómetros de carretera con más de 2 millones y medios de soles de inversión, en la provincia de puerto inca. el anunció lo hizo luego de comprobar el estado calamitoso de la carretera que conduce a esa provincia, a consecuencia de las lluvias” y que su ejecución “beneficiará a todos los pobladores de puerto inca y a los productores de cacao, café, arroz y campesinos dedicados a la ganadería” y concluía diciendo que “en el 2013, de acuerdo al plan vial regional, se inician el asfaltado de varios cientos de kilómetros de las carreteras en Huánuco. "todos nuestros pueblos deben estar integrados y unidos con buenas carreteras como un nexo de desarrollo conjunto de Huánuco", señaló picón”.

Todo lo narrado suena a como si estuviésemos en el país de las maravillas, mucho más cuando aquí nomas, en las pantallas de los celulares vemos la portada del GOREU, en su página del facebook, con una hermosa vista y un slogan que dice "Todos los caminos conducen a Ucayali"”.

En este orden de cosas y despertando del sueño del país de las maravillas, volvemos a la realidad y nos encontramos con que la carretera Campo Verde-Tournavista, más que un camino, parece una trocha forestal por donde pasaron raudos los vehículos todo terreno de la película de Rápidos y Furiosos;  y eso es cierto, porque los agricultores y moradores de toda esa zona que incluye poblados de las regiones Ucayali y Huánuco, están más que furiosos con sus autoridades de los tres niveles de gobierno, por el constante abandono y el calamitoso estado de conservación de esta importante vía, que incluso interconecta con el antiquísimo distrito de Iparía y su capital, enclavada al pie de las montañas de El Sira, que alberga poblados indígenas shipibo-konibos y asháninkas, que ven a esta vía terrestre como la única alternativa para acortar las distancias de zigzagueantes ríos y quebradas que tienen que sortear en varios días de viaje para llegar a la ciudad de Pucallpa.

Por ello, el día de hoy, a las tres de la tarde, los ciudadanos, moradores, dirigentes y profesionales hijos natos de estas tierras de la vista sin retorno, organizados en torno al Comité Interregional de Gestión Multisectorial, encabezados por el agricultor René Pacaya y el abogado Mario Coral, del distrito de Campo Verde, sostendrán una reunión vital y decisiva en el auditorio de la Municipalidad Distrital de Campo Verde, conjuntamente con representantes de las tres comunas insertas en esta problemática (Campo Verde, Honoria y Tournavista) y del Gobierno Regional de Ucayali, para, a decir de ellos, tomar al toro por las astas y tomar acuerdos sobre las próximas acciones a ejecutar para dar salida a este álgido problema que por muchos años se ha vuelto un tumor, a decir del clamor de Ronald Gonzáles Rivera, que hoy amerita extirpar para mejorar el transporte y la transitabilidad de carga y pasajeros de esta importante zona geográfica y productiva del país.

El clamor de Ronald Gonzáles Rivera