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domingo, 19 de julio de 2026

AZAIRUS

Una tarde de las tantas tardes, el sol caía fustigante sobre el cielo campoverdino, y mi amigo Dino y yo buscábamos un lugar donde aplacar la sed. En esa búsqueda vimos un cono de helado, que hacía de letrero publicitario en 3D, en la calle José Pezo, a media cuadra de la plaza de armas de Campo Verde. Compramos dos barquillos y, helado en mano, caminamos hacia la plaza para sentarnos en una de las sólidas bancas de granito, debajo de techos naturales de flores trepadoras cuyas hojas brindaban una agradable sombra y frescura con una acariciante brisa que invitaba a disfrutarla.

Al día siguiente, de vuelta al barrio, como se suele decir coloquialmente y en similar hora del día anterior, mi amigo Dino dijo:

— ¿Y qué tal si de nuevo ese heladito de ayer?

— ¿Verdad, no? No estaría mal. Estuvo muy agradable, ¿eh? —respondí.

Entonces Dino se detuvo frente a la misma tiendita. Bajamos a pedir de nuevo los sabrosos helados y nos dijeron que ya no había. Y desde luego que fue así, porque ya no vimos la máquina heladera y tampoco el cono de helado 3D que lucía en la puerta del establecimiento.


— ¿Y ahora, dónde habrá otro igual? —preguntó Dino.

— Ah, pero hay otro allá en la pista, frente al paradero, ¿viste? —le respondí, recordando haberlo visto anteriormente y con la esperanza de que así sea, porque ya aquel agradable sabor que había experimentado ayer se me hacía agua en la boca.

Dino, diestro en el timón de la moto, arrancó el motor. Me subí y fuimos rumbo hacia el otro cono que habíamos visto; avanzamos por el tanque elevado de Campo Verde, bajamos por la calle enripiada hacia la pista, cruzamos y él dobló hacia la izquierda por la calle apretujada de motocarros, mesas y toldos en ambos lados que estrechaban la circulación de vehículos menores. Y ¡zas!, allí estaba el cono 3D entre el bullicio del parlante ofreciendo huevos de codorniz cocinados, la voz del llamador de autos y combis con la consabida frase: «¡Pucallpa, Pucallpa, uno más y nos vamos!», y el sonido de motores grandes y pequeños de camiones y motocarros yendo y viniendo en diferentes direcciones, rumbo hacia Pucallpa y Lima.

Dino bajó la marcha y se estacionó junto a otras motocicletas y motocarros frente a los establecimientos comerciales del lugar. Me bajé y me encaminé hacia donde estaba el cono 3D, seguido por Dino. Entramos al lugar; unas pequeñas mesitas circulares y cuadradas de mica de color rojo y patas negras de fierro, con sillas de igual material y color, estaban ubicadas bajo un techo de calamina, haciendo de entrada a un chifa-pollería-restaurante. Nos sentamos en una de ellas y busqué con la mirada a quien atendiese. Divisé junto a la máquina heladera a una bella jovencita con el cabello recogido hacia atrás con un carmín, cuyo cuerpecito esbelto, de tez trigueña, nariz perfilada y mirada sobria y angelical, impactó en mis retinas. Pregunté, no sin antes saludar:


— Señorita, buenas tardes, ¿hay helados?

— Sí.

— ¿A cuánto está?

— A uno y dos soles. Hay de dos sabores: vainilla y chocolate, y también sale combinado.

Nos miramos con Dino entre sí, como preguntándonos, y él dijo:


— Me das de chocolate, de dos soles.

— ¿Y usted? —me preguntó ella.

— Ah, me das de vainilla por favor —mi sabor favorito—, dije yo.

Ella tomó dos conos o barquillos vacíos de una cajita de cartón y los cogió hábilmente en su mano izquierda. Bajó una palanca, de las tres que tiene la máquina heladera, que vertía una crema, desde luego color chocolate, girando dos vueltecitas entre sí el cono y levantó la palanca, para luego hacer lo mismo con la palanca del otro extremo para extraer la crema blanca de vainilla. Luego les echó un hilo líquido de miel saborizante y unas pizcas de bolillas diminutas de diferentes colores para luego pasar a entregárnoslos.


— Tenga, sírvase.

— Gracias —respondimos cada uno automáticamente.

Cogí el helado, que parecía grande, con la crema blanca desbordante y la miel con un hilo bajando por las paredes del cono. Procedí a darle vuelta suavemente, pasándole la lengua al contorno piramidal de la crema que se derretía imperceptiblemente con su delicioso sabor; deleite incontenible, propio de los dioses.

Entre conversaciones propias de los motivos por los cuales estamos yendo a Campo Verde esta temporada, y como contemplando la tarde y la cotidianidad del lugar, consumimos el sabroso helado que, de mi parte, vi más apetecible el chocolate de Dino que la monótona albura del mío. La tarde cayó y la noche nos dijo que ya era hora de volver; porque naturalmente, ya habíamos concluido la jornada del día y debíamos retornar.

Y así, cada día que íbamos a Campo Verde, antes de retornar, pasábamos a degustar un helado. En la siguiente oportunidad ella nos dijo que, en vez de pedir un solo sabor, podría ser el combinado, y a sugerencia de ella convenimos que sí. Finalmente, cada vez que íbamos por los helados, nuestro preferido era el combinado. Así que los sábados y domingos, religiosamente, pasamos por la tiendita y pedimos el consabido helado, pues ella ya sabe nuestro sabor preferido.

En una de esas ocasiones, me atreví a preguntarle su nombre para poder llamarla como tal, y ella respondió:


— Me llamo Azairus.

— Ah, mucho gusto, ¿y qué significa Azairus? —le volví a preguntar.

— Azairus significa “ir hacia un nuevo destino”.

— Vaya, Azairus suena mágico, casi arabesco, y su significado es muy enigmático: el propio destino —le respondí—. Mi nombre es Aliardus, para ser amigos.

Desde esa oportunidad y cada vez que llegamos donde ella, aparte de observar el panorama y los alrededores, mis ojos terminan mirándola indiscreta y fugazmente, tanto que, a veces, nuestras miradas se entrecruzan casualmente. Generalmente ella tiene una mirada adusta y seria, aunque a veces deja escapar una mirada distraída y una leve sonrisita que me transporta hacia otros mundos imaginarios, al planeta del Principito, donde se convierte en mi rosa estelar. Entonces converso con ella desde mi silencio y la distancia; le digo palabras que no llegan a expresarse, sin sonido ni letras, pero sí con un profundo sentimiento que solo los amores platónicos saben descifrar.

El silencio y el mirar se han vuelto, entre ella y yo, un lenguaje común que termina convirtiéndose en un sonido ya conocido por los dos al despedirnos después de cada visita “religiosa”:


— Hasta luego, muchas gracias.

— Hasta luego.

Entonces su dulce voz de niña se queda grabada en mi mente. En el camino su imagen crece cada vez más y yo me pierdo en la oscuridad de las noches interminables, en medio de luces fugaces que pasan raudas por la carretera, cual camino estelar hacia nuevos mundos: el mundo estelar de Azairus.

Esta mañana volví a verla y, mientras Dino y yo esperábamos una respuesta, naturalmente degustando religiosamente el tradicional helado, escribí unas líneas para Azairus. Cerca del mediodía, luego de dilucidar qué ruta tomar —si desviarnos por el caserío El Porvenir en rumbo hacia Pucallpa, comer algo por allí o conocer nuevos lugares atractivos y paisajes naturales—, elegimos la vuelta a casa. Al partir, arranqué la hoja de mi cuaderno de notas y le entregué este escrito, diciéndole:


— Escribí esto para ti, tal vez no vuelva a verte.

— Está bien, gracias —me dijo ella y nos despedimos, no sin antes mirarla a los ojos. Ella me regaló su siempre sonrisa de niña inocente con su mirada de ángel.

 

AZAIRUS

Mi nuevo destino.

Inspirado en tu perfil

delineado y divino

atraído por tu mirada

dulce y angelical

enamorado de tu sonrisa

inocente y traviesa,

quisiera escribirte

un poema libre al viento.

 

Mas el viento me dice

que escribirte no podría

porque tienes otros horizontes

que solo mirarte debería

desde la lejanía,

que el tiempo obrará.

 

Humanamente creo que sí,

y es mi loco corazón

que se atreve a romper

los designios del destino,

mientras mis manos delinean  

las letras de tu nombre: Azairus.

 

Aliardus

Campo Verde, 19 julio 2026.










martes, 19 de mayo de 2026

ARROCEROS DEL PERÚ VAN A LA HUELGA NACIONAL INDEFINIDA

 ü  Gobierno peruano sólo puede adquirir 20 toneladas de arroz por cada región, mientras el arroz importado entra como coladera.

ü  Y arroceros de Ucayali participarán con marcha pacífica.

Cansados de participar en mesas de trabajo que no solucionan la problemática del sector arrocero, los productores regionales, agrupados en torno a la Confederación Nacional de Arroceros del Perú – CONARROZ PERÚ, acordaron participar en la Huelga Nacional Indefinida de Arroceros, que se concretará el día lunes 25 de mayo de 2026. En tal sentido, la Federación de Productores de Arroz de Ucayali – FEPARU, está anunciando su participación en esta medida de lucha, con una marcha pacífica en Ucayali, partiendo del km 34 CFB, en el distrito de Campo Verde.

                  Fuente: El Matutino

La presente medida de lucha tiene como finalidad exigir al gobierno Nacional la atención inmediata a la grave crisis que atraviesa el sector arrocero peruano, tal es así que “el gobierno nacional solo puede adquirir 20 toneladas de arroz por cada región, pero exigen arroz añejo y ese tipo de arroz no hay en el Perú, esta medida solo facilitará a los industriales con la importación de arroz”, según asevera Yuri Jiménez, dirigente de los productores de arroz de San Martín; por lo que están solicitando principalmente la declaratoria de emergencia del sector, precios justos para sus productos, control de las importaciones y políticas reales de apoyo al agricultor nacional.

Así está dando a conocer, mediante una misiva, David Michael Melgar Manrique, presidente de FEPARU, y está invitando a participar de esta jornada nacional de lucha al Frente de Defensa de los Intereses del Distrito de Campo Verde, a los ronderos, transportistas, agricultores, comerciantes y moradores de Campo Verde, para unificar fuerzas en torno a los álgidos problemas que vienen atravesando con el desastroso estado en que se encuentra la carretera Tournavista, el Hospital inconcluso y el agua insalubre de Campo Verde.




martes, 17 de marzo de 2026

ARROCEROS DE LA SELVA EN PIE DE LUCHA

Tomaron el puente Sisa, en la carretera Fernando Belaunde Terry, conocida como la marginal de la selva, en el departamento de San Martin.

En Ucayali, cerraron el pase vehicular en el Km 30 de la carretera Federico Basadre con montículos de tierra y tolvas de volquetes.

Policías trabajaron como burros botando tierra con sus escudos y Manuel Gambini, gobernador regional hizo un alto obligatorio para conversar con los agricultores en lucha, mientras se dirigía al centro poblado San Juan del Km 74, para aperturar el Inicio del Buen Año Escolar 2026.

Docentes de las instituciones educativas rurales de la zona de la carretera Federico Basadre sufrieron retrasos en su desplazamiento y registraron tardanzas en llegar a sus centros educativos, muchos tuvieron que caminar para hacer trasbordos obligados.

Finalmente acordaron una tregua, hasta después de la cuestión de confianza del gabinete ministerial y este viernes 20 se realizará una Mesa de Trabajo de Alto nivel, en la ciudad de Pucallpa, con presencia de los ministros de Desarrollo Agrario y Riego, de Economía y Finanzas; a pedido de la Presidenta de la Comisión Agraria del Congreso de la República, Sra. Luz Jenny López Morales.

Al amanecer de ayer lunes 16 de marzo, los productores arroceros prendieron fogatas de protesta para alumbrar sus oscuras noches de desamparo que atraviesan ante la indiferencia del gobierno de turno y los anteriores y así hacer escuchar su voz de protesta, al que acudió la congresista Karol Paredes, al departamento de San Martin y por presión que ya venía haciendo, la congresista ucayalina Jenny López obtuvo la aprobación de una mesa de trabajo para solucionar este álgido problema para este próximo viernes, donde tratarán: 1. La franja de precios del arroz, 2. Declaratoria de emergencia, 3. cierre de las importaciones de arroz, 4. Rescate financiero del agricultor arrocero y 5. Cierre de fronteras temporales para evitar el contrabando; del cual los productores arroceros mencionan que de no arribar a acuerdos concretos retomarán sus medida de fuerza.

Los productores arroceros ya no pueden competir con los precios del arroz importado por lo que piden al gobierno que cierre la importación de arroz de la India, que está dejando en la quiebra a los arroceros del Perú. El precio de arroz en chala que estaba a S/1,300 la tonelada ahora está a S/500 soles. De igual manera, denuncian los altos costos de insumos, como la urea que alcanza los S/220 por saco,

El Presidente de la Federación de Productores de Arroz de la Región Ucayali, Sr. David Melgar, fue enfático al ser preguntado sobre esta medida de lucha y el cierre de vías: “Sé que está contra la ley, pero el hambre nos exige salir a la pista, a luchar”.

viernes, 21 de noviembre de 2025

HONORIO, HOY ES NATO IPARÍA

 

#Amazonas a pulmón

HONORIO, HOY ES NATO IPARÍA

ü  Ayer arribó a la comunidad nativa de Sharara, luego de una noche tormentosa que continuó en el día, haciendo peligrar sus equipos y pertrechos.

ü  Hoy por la tarde llegará a la capital distrital de Iparía, llevando su mensaje por la conservación del medioambiente y la preservación del río Amazonas, como pulmón del mundo que debemos cuidad.

Las bravas aguas del Pongo de Mainique, del río Urubamba, no intimidaron ni detuvieron al gran Honorio o Súper H, el nadador colombiano que ya se encuentra en aguas ucayalinas rumbo hasta Belém de Pará, en Brasil, boca del océano Atlántico, su meta final, que comprende más de 6 mil kilómetros.

Un objetivo impuesto por él mismo, con la finalidad de llamar la atención a las autoridades y sensibilizar a la población de no contaminar el medio ambiente, no tirar desperdicios y basura a las aguas de las quebradas, lagos y ríos del planeta.

                                  Honorio, en las turbias aguas del Apu Paro, el río Ucayali.

El día de hoy, Honorio, prosiguiendo con esta ardua tarea, colosal y digna de admiración, del sólo hecho de introducirse en las turbias y torrentosas aguas del gran Apu Paro (en vocablo Shipibo-konibo) que cada vez más se va ensanchando el cauce del río Ucayali, aguas abajo,  partió de la comunidad de Sharara, a donde llegó ayer tarde, y dentro de pocas horas estará ingresando a la localidad de Iparía, capital del distrito del mismo nombre, donde tomará contacto con autoridades, pobladores y jóvenes y niños para dar a conocer la importancia de tener una ciudad limpia y un pueblo saludable cuidando y protegiendo el bosque, sus recursos naturales y su entorno.

                                            El rancho después del temporal, en el río Ucayali.

Wilber Honorio Muñoz Burbano, o Súper H, con el lema “Amazonas a Pulmón”: Nado a pulmón el pulmón del mundo, con el fin de llamar la atención por su cuidado ambiental, en esta oportunidad pide el apoyo de las autoridades e instituciones vinculadas al medio ambiente,  le puedan brindar apoyo en este cometido de carácter vital para la humanidad, específicamente con una embarcación de mayor tamaño (17 - 20 m de eslora) que le garantice seguridad y protección y no pasar las vicisitudes del temporal que afrentó en la ruta Tahuanía-Iparía, donde incluso se perdió la comunicación telefónica y de internet, además de mojar y deteriorar sus equipos y pertrechos.